domingo, 13 de noviembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
Mensaje final del Consejo Latinoamericano de Vocaciones
CARTAGO, sábado, 12 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje final del segundo Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones, celebrado del 31 de enero al 5 de febrero en Cartago, Costa Rica.
Hermanas y hermanos:
"A todos los llamados por Dios, santos por vocación, gracia y paz de parte de nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Rm 1, 7).
Nos apresuramos a compartirles la experiencia de fe y de comunión que, en ambiente de cercanía, de reflexión y de oración, hemos vivido estos días, inspirados en el apóstol Juan: "Lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de Dios; lo que hemos visto y oído, se los anunciamos, para que también ustedes estén en comunión con nosotros" (1 Jn 1, 1.3).
Hermanas y hermanos:
"A todos los llamados por Dios, santos por vocación, gracia y paz de parte de nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Rm 1, 7).
Nos apresuramos a compartirles la experiencia de fe y de comunión que, en ambiente de cercanía, de reflexión y de oración, hemos vivido estos días, inspirados en el apóstol Juan: "Lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de Dios; lo que hemos visto y oído, se los anunciamos, para que también ustedes estén en comunión con nosotros" (1 Jn 1, 1.3).
Quienes hemos venido al II Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones hemos llegado casi a la cifra de los quinientos participantes: Tres cardenales que lo presidimos, treinta obispos, más de doscientos presbíteros, más de cien religiosas y religiosos, dos decenas de diáconos y seminaristas, más de veinte consagradas y consagrados seculares, y más de ciento veinte laicos. Proveníamos de todos los países de América Latina y El Caribe. Nos acompañaron las mismas dos instituciones que con la Santa Sede organizaron el Primer Congreso Continental, el CELAM y la CLAR, pero también representantes de la Pontificia Obra para las Vocaciones Sacerdotales y del Departamento de Seminarios de la Congregación para la Educación Católica, de la OSLAM y, en esta ocasión, de la Confederación de Institutos Seculares de América Latina (CISAL), de las Iglesias hermanas de Estados Unidos y Canadá, e invitados de otros países.
Fuimos acogidos fraternalmente por la Conferencia Episcopal de Costa Rica y el Señor Nuncio Apostólico, y con mucha generosidad por el Pastor y los fieles de la Iglesia Particular de Cartago y la de San José. Nos alojaron en sus hogares y con ellos compartimos el doble pan de la Palabra y de la Eucaristía en la catedral, las dos basílicas y las parroquias de la ciudad, y tuvimos una fiesta común en la explanada del Santuario... Así, bajo el manto protector de Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, pudimos constatar lo que afirma Aparecida: "La fe, la solidaridad y la alegría características de nuestros pueblos" (26); "El valor incomparable del talante mariano de nuestra religiosidad popular" (43); y que la familia es "el valor más querido por nuestros pueblos" (435).
En este contexto hemos reafirmado con nuestros pastores que "la pastoral vocacional, que es responsabilidad de todo el pueblo de Dios, comienza en la familia y continúa en la comunidad cristiana..., plenamente integrada en el ámbito de la pastoral ordinaria, es fruto de una sólida pastoral de conjunto, en las familias, la parroquia, las escuelas católicas y las demás instituciones
eclesiales" (DA 314).
Inspirados en el lema "Maestro, en tu Palabra echaré las redes" (Lc 5,5) y en el tema Llamados a lanzar las redes para alcanzar vida plena en Cristo, hemos intentado fortalecer la Cultura Vocacional para que los bautizados asuman su llamado de ser discípulos misioneros de Cristo en las circunstancias actuales de América Latina y El Caribe, destacando los principales aspectos de la dinámica vocacional, examinando la conciencia-cultura vocacional de los bautizados, replanteando la vocación bautismal como eje transversal de toda la acción pastoral de la Iglesia, y elaborando pistas concretas y criterios de animación y de itinerarios vocacionales. Les compartiremos este contenido en el Documento Final que oportunamente hará llegar el CELAM.
Esta acontecimiento ha sido un alto en el camino porque nos ha congregado para vislumbrar el horizonte vocacional de la Iglesia latinoamericana y caribeña, después de un largo itinerario que hunde sus raíces en el Primer Congreso Continental que se celebró en Itaicí, Brasil, hace diecisiete años, y que tuvo un impulso misionero en la Conferencia General de Aparecida, por lo que ha sido también parte de la Misión Continental a la que ella nos ha convocado. Gracias a este mismo itinerario eclesial, que orientó los pre-congresos de estos dos años, hemos entrado también en la dinámica bíblica que vive la Iglesia universal a la luz del último Sínodo sobra la Palabra de Dios en su vida y misión y de la Exhortación Apostólica Verbum Domini. Por eso, acogiendo la invitación del Santo Padre a que en los grandes encuentros eclesiales "se subraye más la importancia de la Palabra de Dios, de la escucha y de la lectura creyente y orante de la Biblia" (76), hemos desplegado sus páginas, para oír su Voz que llama, para discernir su Rostro en el Maestro que nos envía, para construir su Casa en la Iglesia donde realizamos nuestra vocación, y para recorrer sus Caminos como misioneros.
Benedicto XVI nos recordó en el espléndido Mensaje que dirigió al Congreso que: "La iglesia, en lo más íntimo de su ser, tiene una dimensión vocacional, implícita ya en su significado etimológico: ‘asamblea convocada', por Dios. La vida cristiana participa también de esta misma dimensión vocacional que caracteriza a la Iglesia. En el alma de cada cristiano resuena siempre de nuevo aquel ‘sígueme' de Jesús a los apóstoles, que cambió para siempre sus vidas (Cf. Mt 4,19)".
En esta dinámica itinerante y a la luz de la palabra del Santo Padre, los invitamos a que, tal como sucedió en la escena vocacional del evangelio que narra el lema del Congreso, renovemos nuestro ardor vocacional y misionero, y en su Palabra, echemos las redes para que se siga repitiendo el milagro de la abundancia de las vocaciones.
Agradecemos al Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Cartago, su acogida fraterna y su generosa colaboración. Que Dios los bendiga y recompense a todos.
Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América, siga acompañando "nuestro viaje por el mar de la historia" (Spe Salvi 49).
En nombre de la Presidencia del II Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones,
Card. Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo de Aparecida y Presidente del CELAM
martes, 4 de enero de 2011
Preservar la familia
Dentro de los ataques que esta recibiendo la humanidad actualmente, se encuentran dos peligros que afectan el futuro de la sociedad: el aborto, como un ataque frontal contra el derecho a la vida, y de otra parte, la tendencia a generalizar las relaciones libres de pareja, la descomposición de la familia y como consecuencia de lo anterior la prevalencia de la vida de placer, de irrespeto por el otro y en general de infelicidad.
Los cristianos necesitamos sobreponernos a estas influencias fatales del maligno, en su propósito de atacar a la Iglesia Católica y a todo el Pueblo de Dios.
Algunas de las conductas que conviene seguir son las siguientes:
- Acercarnos más a Dios y a la Iglesia Católica, a traves de la oración, la asistencia a las Eucaristías y a la escucha de la Palabra de Dios. Solo así podemos conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas y hacerla vida en nuestros actos.
- Cada padre o madre de familia debe re-examinar su compromiso con el Señor, cuando decidió con su pareja crear un hogar y traer hijos a esta vida. El compromiso decia que "prometo serte fiel en la alegría y en el dolor, en la prosperidad y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad". Y nunca nadie dijo que esto fuera por un mes o por un año.
- Comprender que para hacer un hogar estable y duradero es indispensable practicar los valores que Cristo nos enseñó: el Amor, el Perdón, la Humildad y la Nobleza, la Recta Intención de nuestros actos que nace de proceder siempre con la verdad, la solidaridad y el apoyo mutuo, enmarcados en una fe verdadera en Cristo Jesús como centro de nuestra familia
- Vivir la vida sacramental de la Iglesia: el bautizo, la confirmación, la comunión, la penitencia y reconciliación y el matrimonio. Frecuentar la Eucaristía y dejarnos conducir del Señor, como verdadera fuente de vida y salvación.
- Comprender que en la vida de pareja se presentan dificultades de relación y disgustos. Pero que frente a ellos ambos miembros de la pareja deben construir acuerdos, perdonarse mutuamente y dar un buen testimonio de tolerancia y a mor a sus hijos. Así lo hacen quienes logran mantener su unión matrimonial por toda la vida. No es un imposible.
domingo, 2 de enero de 2011
Cristo Rey
Señor Jesús:
Nuestro Redentor y Salvador!
Ilumínanos con tu Santo Espíritu, para que en todas las familias de este pais, sean tocadas con el Don de la fe en tí y así podernos hacer todos más conscientes de tu Amor , de tu Grandeza y de la necesidad que tenemos para que Tú reines en nuestros hogares y nos conduzcas a una Colombia en paz, con salud espiritual y física para todos!
Señor Jesús:
Expresión del Amor del Padre para nosotros!
Guía nuestras conciencias para que te sepamos encontrar en nuestro prójimo y vivir los valores del Evangelio que tú nos diste como legado de salvación!
Que en este nuevo año de 2011, los visitantes y seguidores de este sitio permitan reinar a Jesús en sus corazones!
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